CUADROS FINALISTAS 2026 – URBANOS
CUADROS VIVOS PARTICIPANTES 2025
reseña
Los cuadros vivos en lo que son y manifiestan, constituyen una cátedra de vida. Por su sentido cooperativo con que se realizan, su esencia creativa y su inmenso poder de convocatoria para el trabajo solidario y de convivencia, los convierten en un auténtico laboratorio de paz.

Los cuadros Vivos
Los Cuadros Vivos son expresiones culturales creadas por los habitantes del municipio de Galeras, Sucre, a través de los cuales representan teatralmente una temática específica. Los actores de estas escenas, nominados como diosos y diosas, deben permanecer estáticos durante algunas horas, de tal manera que dan la impresión de ser ‘pinturas humanas’. Son elaboraciones resultado generalmente de ideas surgidas en el seno de las familias, quienes ejercen como creadores y artistas, y toman sus temáticas de aspectos cotidianos, culturales o en muchos casos muestran de manera satírica aspectos sociales o políticos.
Esta manifestación cultural fue postulada ante el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura de Colombia para su inclusión en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial (LRPCI)1 . En el documento de postulación el cuadro vivo fue definido como:
Una unidad de acción detenida. El sustantivo ‘Cuadro’ remite a un marco tal como un recuadro o moldura que se intuye, en cuyo interior se encuentra una composición plástica de una situación o personificación, es decir, donde se expresa lo vivo que el o los personajes y elementos que lo integran son reales, tridimensionales y pertenecen a una naturaleza ‘no muerta’, son del mundo de los vivos. Lo que también significa que en este cuadro se le da vida a lo que fue o dejó de ser, a lo imaginado e impensable, a lo que ya no está o, incluso, a lo que está por venir o acontecer, deseable o no2 .
La antropóloga Gloria Triana, estudiosa de las culturas populares, expresa que:
El cuadro vivo está orientado hacia una narración figurativa llena de colorido sobre las vivencias de su entorno, las tradiciones regionales, los mitos y leyendas, la vida del campo, las historias cotidianas del pueblo, religiosidad popular, naturaleza, fiesta, mitos y ritos que expresan los imaginarios colectivos de la región3 .
Este arte popular efímero se pone en escena por cuatro días durante la segunda semana de enero de cada año en el marco de lo que hoy se denomina Festival Folclórico de la Algarroba y Cuadros Vivos. Tiene como escenario el espacio callejero de Galeras, convertido en una inmensa galería abierta a la circulación del público4 .
Los cuadros vivos en lo que son y manifiestan, constituyen una cátedra de vida. Por su sentido cooperativo con que se realizan, su esencia creativa y su inmenso poder de convocatoria para el trabajo solidario y de convivencia, los convierten en un auténtico laboratorio de paz, donde acceden libremente los pobladores sin distinciones y lo que crea, en suma, es un ejercicio de inclusión. Aquí una vez más y de manera singular se pone de manifiesto el sentido universal del arte y surge el acto creativo como reafirmación de la libertad de pensamiento y la trascendencia del componente espiritual, propio de la especie humana, por encima del tiempo y el espacio. Puede decirse, que en cada casa galerana hay un artista popular dispuesto a escenificar sus ideas, sentimientos, impresiones, sueños, temores o vivencias, a la hora de un festival o cuando se le presente la oportunidad para un montaje, pues está seguro que cuenta con el apoyo de familiares y vecinos al emprender esta tarea creativa. Actualmente, existen varios grupos de jóvenes talentosos que conciben un cuadro y después de socializarlo, y enriquecerlo con las ideas de todos los integrantes, lo definen y se asignan –según sus perfiles– las diferentes tareas.
De esta manera, cuando llega el momento de la elaboración del cuadro, unos se encargan de la construcción del marco donde debe ubicarse el actor o los actores. Esta demarcación del espacio es indispensable para distinguir al cuadro vivo de una estatua y es lo que se denomina nicho en el argot de dicha manifestación que varía de acuerdo a la temática y al tipo de cuadro: tradicional o experimental. Los demás asumen el trabajo de búsqueda de los diosos y diosas que han de caracterizar la escena y también se ocupan de elaborar o conseguir el vestuario, el maquillaje, proporcionar la iluminación adecuada y buscar cualquier otro elemento que requiera la escenificación. Un Cuadro Vivo es siempre el producto de un trabajo colectivo y cooperativo.
Su origen y transformaciones
Al municipio de Galeras se le identifica con el nombre de ‘La tierra de los cuadros vivos’, porque desde tiempos pasados sus habitantes celebran cada año las fiestas de la Pascua y de los Reyes Magos con festividades alrededor de escenas teatrales, que ellos mismos crean con admirable ingenio y que por su naturaleza reciben el nombre de Cuadros Vivos. A través de la tradición oral se conoce que esta práctica era un acto religioso que tenía como objetivo la propagación de la fe católica y paulatinamente fue adquiriendo los trazos de una religiosidad popular al ser asumida por la propia comunidad.
En el documento del Plan Especial de Salvaguardia (PES) se mencionan posibles orígenes de estos cuadros vivos en Galeras fundamentados en algunos estudios que coinciden en que fueron introducidos durante la segunda mitad del siglo XIX5 por misioneros españoles con el objetivo de evangelizar a las comunidades asentadas en este territorio, utilizando como estrategia pedagógica representaciones vivas de algunos pasajes y personajes bíblicos. Por este motivo, los primeros cuadros vivos tuvieron un tinte religioso. Se mencionan escenas como el nacimiento de Jesús en el portal de Belén, la crucifixión de Jesucristo, la Última Cena, el sacrificio de Isaac y la samaritana, entre otros.
Esta expresión teatral, con el transcurrir del tiempo, se convirtió en el mejor quehacer festivo para los moradores del municipio y permitió estrechar vínculos de amistad, compartir espacios de sociabilidad y celebrar sus fechas especiales, así como ha sido una práctica de construcción de identidades culturales.
Este paso marca un segundo periodo donde la temática de los cuadros vivos trasciende el aspecto religioso y reproduce fielmente pinturas de maestros del Medioevo, del Renacimiento y la contemporaneidad. Igualmente, se introducen escenas costumbristas y de la cotidianidad para producir una secularización progresiva del acto creativo, enriqueciendo con ello lo que sería más tarde un legado cultural6 .
Con esta transformación se genera una proliferación de creadores surgidos de las propias familias moradoras de esta población que ponen en escena temas de diversa índole en aras de divertirse y expresar libremente sus vivencias. Son expresiones artísticas de contenido social que relacionan lo festivo con la propia realidad de la comunidad o con temáticas de interés nacional. Estos montajes escénicos tienen, en muchos casos, relación con las culturas indígenas o mestizas, que se manifiestan en las cumbiambas amenizadas con gaitas decimeras y tambores las cuales exponen el carácter triétnico que poseen los pueblos del Caribe colombiano.
De este modo, los Cuadros Vivos con esta simbiosis se vuelven más atractivos y alcanzan una mayor popularidad. Estas características permiten conjugar músicas, danzas y, por supuesto, cuadros vivos para darle forma a un festival caracterizado por un derroche de creatividad, ingenio, libertad, solidaridad y alegría. Con el transcurrir del tiempo y gracias al reconocimiento cultural y social que han recibido estas manifestaciones se consolidaron los cuadros vivos como símbolos de la identidad de un pueblo, de una región y de una nación.
Un reconocimiento
En el año 2009, la manifestación Cuadros Vivos ya había alcanzado dimensiones importantes que permitieron pensar en la realización de un proyecto para presentarlo ante el Ministerio de Cultura, con el objetivo de lograr su inclusión en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial (LRPCI). La entidad ponente fue la Institución Educativa de Galeras (INEGA) que después de varios años de preparación y de sustentación del perfil cultural y social de esta manifestación, y gracias a las labores de antropólogos, sociólogos, profesores y un arduo trabajo con la comunidad, mediante la Resolución No. 3881 de 2013, se logró este importante reconocimiento que inauguró una nueva etapa en la historia del festival e incrementó su sentido de pertenencia. Al mismo tiempo, florecieron ideas extraordinarias, que al materializarse se conjugaron maravillosamente haciendo de esta gran fiesta un referente que los galeranos han inventado y reinventado para reencontrarse, fortalecer su identidad y construir comunidad.
En esencia, los Cuadros Vivos no son solo arte popular combinado con actos festivos y lúdicos, sino un encuentro comunitario que le da sentido a la vida de quién lo crea y lo recrea.
El escenario de la calle: Una Galería
Así es el marco del Festival Folclórico de la Algarroba con sus cuadros vivos que lo convierten en “el teatro a cielo abierto más grande del mundo”8 . En los recorridos para observar los cuadros vivos la temática es diversa: la escuela y los noviazgos de antaño, la escena de una obra literaria, la crucifixión de Jesús o cualquier invento que el autor o autores conciban para expresar una vivencia, un reproche, un sueño o simplemente contar una historia, porque el Cuadro Vivo es una magnífica herramienta de comunicación.
Los Cuadros Vivos han logrado posicionarse como uno de los íconos culturales de la nación colombiana y tal como lo expresa el profesor y escritor sucreño, Daniel Rivera Meza:
Antes de que la barbarie anule por completo el valor de la vida, exaltemos este evento con todo lo que representa: fortalecimiento del sentido gregario, consolidación de una identidad cultural, estimulación del pensamiento y la reflexión sobre lo que somos para trascender en lo que queremos ser. Pero sobre todo para reivindicar la presencia del arte en la propia vida y comprender la vida en el arte; ya no en el claroscuro de una noche que empieza, sino por siempre y a plena luz.9
En esencia, los Cuadros Vivos de Galeras, Sucre, iniciaron su universalización.
Referencias
1 Documento Plan Especial de Salvaguardia, Cuadros vivos de Galeras, Sucre. Coordinadores: Samuel Jarava, Ciro Iriarte, Luz Marquesa Suárez y Diego Muñoz-Casallas. Bogotá: 2013. [online]. [Citado 14 de febrero de 2017]. Disponible en: http://www.mincultura.gov.co/prensa/noticias/Documents/Patrimonio/14-Cuadros%20 vivos%20de%20Galeras,%20Sucre%20-%20PES. Pdf . Volver arriba
2 Ibíd., p. 12. . Volver arriba
3 Ver: Revista Festival Folclórico de la Algarroba. V. XXIII. Galeras: 2011. p. 16. . Volver arriba
4 Ver: Festival Folclórico de la Algarroba. El alma de Galeras. [online]. [Citado 15 de febrero de 2017]. Disponible en: http://www.colombia.travel/es/ferias-y-fiestas/festival-folclorico-de-la-algarroba . Volver arriba
5 Documento Plan Especial de Salvaguardia, Cuadros vivos de Galeras, Sucre, Op. cit., p. 23. . Volver arriba
6 Documento Plan Especial de Salvaguardia, Cuadros vivos de Galeras, Sucre, Op. cit., p. 26-27. . Volver arriba
7 Martínez Simahán, Carlos. Editorial: Los Algarrobos Florecieron. En: Revista Festival Folclórico de la Algarroba. V. XX. Galeras: 2008. p. 5. . Volver arriba
8 Ver: Los cuadros vivos de Galeras: “el teatro a cielo abierto más grande del mundo”. En: El Heraldo. [online]. [Citado 15 de febrero de 2017]. Disponible en: http://www.elheraldo.co/sucre/los-cuadros-vivos-de-galeras-el-teatro-cieloabierto-mas-grande-del-mundo-180203 . Volver arriba
9 Ver: Revista Festival Folclórico de la Algarroba. V. XXVIII. Galeras: 2016. p. 7.